330 Economía
Acción humana
Teoría del mercado
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(von Mises, 1966)

12. La interconexión de los precios

Si un determinado proceso productivo genera al tiempo las mercancías p y q, la actuación empresarial se orienta ponderando los precios previstos de p y de q. Los precios de p y q resultan conexos entre sí, toda vez que un cambio en la demanda de p (o de q) provoca un cambio en la oferta de q (o de p). La mutua relación existente entre los precios de p y q puede denominarse conexión de producción. El hombre de negocios, por su parte, considera p (o q) subproducto de q (o p).

La producción de un cierto bien de consumo z exige el empleo conjunto de los factores p y q; la producción de p, a su vez, requiere utilizar los factores a y b, y la de q emplear los factores c y d. En tal caso, toda mutación que registren las existencias de p (o q) influye en la demanda de q (o p). Es indiferente quién —mediante la combinación de p y q— produzca efectivamente el bien z. Lo mismo da que fabriquen z las propias empresas que de a y b producen p, y de c y d fabrican q, que lo hagan empresarios financieramente independientes entre sí; o que, incluso, sean los propios consumidores quienes antes de consumirla preparen esa mercancía. Los precios de p y q, sin embargo, se hallan siempre interconectados entre sí, puesto que p carece de utilización o su valor es mínimo cuando no va acompañado de q, y viceversa. La mutua relación entre los precios de p y q puede denominarse conexión de consumo.

Si los servicios que proporciona cierta mercancía b pueden ser reemplazados, aunque no de modo plenamente satisfactorio, utilizando la mercancía a, toda mutación que registre el precio de uno de dichos factores afecta igualmente al precio del otro. La mutua relación existente entre los precios de a y de b puede calificarse de conexión de sustitución.

Estas conexiones de producción, consumo y sustitución constituyen una peculiar dependencia que registran entre sí los precios de un corto número de mercancías. Conviene distinguir tales peculiares conexiones de la conexión general existente entre los precios de todos los bienes y todos los servicios.

Esta conexión general es consecuencia de que, para atender cualesquiera necesidades, además de diversos factores más o menos específicos, es preciso emplear un escaso factor de producción que, pese a las diferentes capacidades de producción que encierra, puede ser considerado, dentro de los límites anteriormente mencionados1, como de carácter no específico. Nos referimos al factor trabajo.

En un mundo imaginario en que los factores de producción fueran todos absolutamente específicos la acción humana atendería múltiples necesidades independientes las unas de las otras. Pero en este nuestro mundo real la existencia de numerosos factores no específicos —idóneos para alcanzar fines diversos y que, en grado mayor o menor, pueden intercambiarse— viene a interrelacionar las diversas necesidades humanas. El que un cierto factor, el trabajo, se requiera en cualquier producción, y además sea, dentro de límites definidos, de carácter no específico, origina la general conexión de todas las actividades humanas. Esta circunstancia integra los precios en un conjunto orgánico cuyas partes se influyen mutuamente, y da lugar a que el mercado sea una concatenación de fenómenos interdependientes.

Es absurdo enfrentarse con cualquier precio específico como si se tratara de una realidad autónoma e independiente. Cada precio refleja la importancia que los individuos atribuyen a una cosa determinada en la concreta situación en que se encuentran para suprimir su malestar. El precio jamás indica una determinada relación del bien en cuestión con cierto patrón invariable; simplemente expresa una posición momentánea que ese bien ocupa en un todo caleidoscópicamente cambiante. Dentro de ese conglomerado formado por todo aquello a lo que los juicios subjetivos de los hombres conceden valor, la respectiva posición que cada objeto ocupa es función de la de todos los restantes. Lo que se denomina precio es siempre una relación dentro de un sistema integrado por relaciones humanas.

Footnotes

  1. V. pp. 160-162.↩︎