330 Economía
Acción humana
Teoría del mercado
Author

(von Mises, 1966)

5. El cómputo del interés

El interés originario es fruto de valoraciones que continuamente fluctúan y cambian. Con dichas variaciones también aquél cambia y fluctúa. El que, por lo general, el interés se compute anualmente no pasa de ser un mero uso comercial adoptado por razones prácticas. Esta costumbre no influye en la cuantía del interés que el mercado determina.

Las actuaciones empresariales desatan una tendencia a la implantación de un tipo uniforme de interés originario en toda la economía. Tan pronto como determinado sector del mercado registra un margen entre los precios de los bienes presentes y los de los bienes futuros distinto del que prevalece en otros sectores, se pone en marcha un movimiento tendente a la supresión de tal diferencia por la propensión de los hombres de negocios a operar sólo allí donde dicho margen es más elevado, rehuyendo los lugares donde es menor. En la economía de giro uniforme, todos los sectores del mercado registran un mismo tipo final de interés originario.

La gente, al formular las valoraciones que provocan la aparición del interés originario, prefiere satisfacer las necesidades en un futuro más próximo a satisfacerlas en un futuro más lejano. Carece de justificación suponer que ese descuento de la satisfacción perviva con respecto a todo futuro de modo permanente y uniforme. Ello significaría estimar de magnitud infinita el periodo aprovisionado. Pero el que la gente se distinga por lo que respecta a la provisión de las futuras necesidades y que hasta el más providente individuo se despreocupe de situaciones posteriores a un cierto momento futuro nos impide afirmar la dimensión infinita del periodo aprovisionado.

No deben confundirnos los usos del mercado crediticio. Suele concertarse un tipo uniforme de interés por toda la duración del préstamo1, e igualmente aplicar un tipo invariable en los cómputos de interés compuesto. Pero la efectiva determinación de los tipos de interés nada tiene que ver con estos u otros arbitrios aritméticos adoptados en las liquidaciones. Si se conviene la invariabilidad del interés durante un cierto periodo, las variaciones del mismo que el mercado pueda registrar se reflejan en los cambios del precio pagado por la cantidad prestada, suponiendo que se haya estipulado la invariabilidad del principal que debe restituirse al finalizar el préstamo. No varía el resultado final por el hecho de operar con interés invariable y precios mudables por lo que al principal se refiere, con tipos de interés cambiantes y principal fijo, o con interés y principal ambos variables.

Las condiciones de los préstamos no son, desde luego, ajenas a la duración de los mismos. Los créditos se valoran diferentemente, resultando distinto su coste según sea su duración; y ello no sólo porque los elementos que entran en el tipo de interés del mercado y que le apartan del tipo de interés originario se ven afectados por la duración del préstamo, sino también porque se producen acontecimientos que hacen variar al propio interés originario.

Footnotes

  1. Naturalmente, hay excepciones a esta práctica.↩︎